Es típico pensar que no avanzas, cuando ya llevas un tiempo trabajando, sobre todo si al principio has ido más o menos rápida con los primeros dilatadores. Así que vamos a ver algunas de estas situaciones, con la intención de entenderlas y de superarlas.

He asistido a esta especie de crisis muchas veces que, por cierto, se van repitiendo generalmente en bastantes tratamientos. Vamos a estudiarlas:

.- Porque no entrenas lo suficiente y eso te da bajón.  Porque una cosa es querer y la otra es poder.  O una cosa es querer y la otra no planificar de forma adecuada o realista. Recordemos aquella frase, que a mí me encanta, “el tiempo no se tiene, se crea”. Exactamente, si antes no necesitabas hacer un espacio para este tratamiento, quiere decir que no está creado en tu rutina diaria y a veces sucede que decidimos crear ese tiempo, en una hora del día que estamos muy agotadas o que nos queda poco tiempo para otra actividad como sería cenar, dormir, familia… etc.   Por lo tanto, hay que ser realista y cambiar la rutina de hora.  Y me vais a decir algunas “es que no tengo otro momento”, pues bien, busquemos soluciones, sabiendo que ninguna será en principio buenísima en cuanto a comodidad, pero solo hay que pensar que se va a solucionar en muy poco tiempo y que podremos volver a nuestra zona de confort, por ejemplo. 1) levantarse media hora antes. 2) en la hora de la comida. 3) día sí, día no, quitando alguna actividad anterior. 4) trabajar menos rato entre semana y dedicar el sábado o domingo a una rutina larga. 5) en días de mucho trabajo y poco tiempo, hacer los deberes en la ducha y saliendo de ella, aprovechando para hidratar y poner los dilatadores y/o el vibrador de pie.

Sea lo que sea lo que elijas o pruebes, será un avance en tu tratamiento y seguramente tú misma podrás descubrir otros momentos que no he mencionado, pero que en tu caso particular, será el mejor de todos. En estos tiempos de confinamientos, algunas pacientes me han dicho que los han dedicado a trabajar en el entrenamiento y han podido avanzar mucho.  ¡No hay mal que por bien no venga!

.- Porque se te resiste el ultimo dilatador.  Hay kits de dilatadores que el salto del penúltimo al último, es bastante grande, así que busquemos soluciones intermedias, por ejemplo. Nos podemos fabricar una medida intermedia, con hortalizas (zanahoria, pepino, calabacín) tratándose de reducirlas al tamaño que necesitemos, u otras cosas como velas, por ejemplo, que ya las encontremos del tamaño adecuado.

Otra manera de vencer el último dilatador es 1) usando el vibrador antes, para relajar la zona. 2) excitándose o incluso llegar al orgasmo 3) utilizando el método pausa durante diez minutos.  Esto se refiere a dejar el dilatador puesto donde parece que no entra más, relajarse y en unos minutos volver a intentar la introducción. 4) usar hidratante interno vaginal 5) utilizar dilatador anal antes o mientras se entrena.

.-Porque continúas teniendo molestias (y ya no en la parte de debajo de la entrada) El entrenamiento puede dar sensaciones que no son fáciles de interpretar al principio, tales como deseos de orinar, molestias en la parte superior de la vagina, rugosidades que notas con el masaje con el dedo, dolor abdominal con dilatadores grandes y así podríamos enumerar algunas más. Lo correcto es informarte bien de tu síntoma y si no es significativo de patología, debes obviarlo y seguir entrenando, sin miedo. 

.-Porque te da miedo pasar a la acción, a la penetración. Algunas pacientes pueden ponerse perfectamente el dilatador más grande, pero les parece que no van a poder tener un coito.  Y ese miedo al fracaso, hace que se estanquen en un paso previo, sin atreverse a tomar la decisión.  Otras no tienen pareja y esa situación de que cabe el grande pero no se puede poner a la práctica, da la sensación de estancamiento.  Si fuera este el caso, lo mejor es entrenar por ejemplo una vez a la semana, más que nada para tener la tranquilidad de que si surge la ocasión, estemos seguras.

.- Porque has probado la penetración y te molesta o te ha costado.  Desde hace un tiempo, recomiendo 10 penetraciones a forma de aprendizaje.  Es lógico que el hecho de pasar de los dilatadores a una relación a dos, sea totalmente diferente.  Aquí también se mezclan factores emocionales como los deseos de satisfacer al otro, de no fracasar, todo ello mezclado con los nervios del momento y la falta de práctica.  Es como cuando una adolescente tiene su primera vez. Así que este método de 10 prácticas para situarse, funciona superbién.  La primera será para comprobar que puede entrar el pene sin molestias o con un mínimo de ellas (siempre explico que muchas veces las mujeres sin vaginismo pueden tener también molestias en la entrada) Y así poco a poco, buscando las posturas que gusten más, compenetrándose con la pareja, podremos avanzar y sentirnos cada vez más cómodas y seguras. Lo que sugiero es que no se le de tanta importancia a esos diez intentos, sino tomarlos como parte del entrenamiento.

Recuerda que si el pene de tu pareja es bastante grande, necesitarás entrenar con un dilatador  XXL. Así, que si fuera ese el motivo, no desesperes, hay solución

Otro paso intermedio sería, si tenemos pareja, inmiscuirlo en el entrenamiento anterior, es decir que ayude con los masajes haciéndolos él, introduciendo los dilatadores y haciendo cualquier cosa que ayude a avanzar. Si la pareja es una chica, sería lo mismo, encaminado todo a poderse poner en la vagina cualquier cosa que les guste a ambas.

.- Porque crees que no has avanzado y en cambio las mediciones de la dilatación han aumentado.  Con este paso me refiero a los tratamientos presenciales, en los que utilizo en las sesiones finales un aparato llamado Epi-no, para dilatar más la entrada de la vagina. Puede pasar que al llegar la paciente y preguntarle qué tal ha ido la semana, me responda que se nota estancada y es entonces cuando ante la evidencia del aumento en la medición, le demuestro que está mejor y que sigue avanzando.

En las semanas finales, no se tienen tantas pruebas de avances, al hacer el trabajo en casa, pero recuerda unas cuantas: 1) cada vez tardas menos en ponerte el dilatador 2) cada vez te molesta menos Y esto es un gran avance.

Si además vas anotando lo que haces en El Cuaderno de la Vaginista, podrás ver mejor tus avances, comprobando que, del primero al último día, han pasado muchas cosas. Esta guía, la entrego al principio del tratamiento, tanto sea online como presencial, para acompañar en el entrenamiento a todas las mujeres, de forma amena, interactiva y con ilustraciones, que la hacen fácil de leer y de entender.

Qué puedes hacer cuando piensas que no avanzas suficientemente rápido en el tratamiento del vaginismo

Es típico pensar que no avanzas, cuando ya llevas un tiempo trabajando, sobre todo si al principio has ido más o menos rápida con los primeros dilatadores. Así que vamos a ver algunas de estas situaciones, con la intención de entenderlas y de superarlas.

He asistido a esta especie de crisis muchas veces que, por cierto, se van repitiendo generalmente en bastantes tratamientos. Vamos a estudiarlas:

.- Porque no entrenas lo suficiente y eso te da bajón.  Porque una cosa es querer y la otra es poder.  O una cosa es querer y la otra no planificar de forma adecuada o realista. Recordemos aquella frase, que a mí me encanta, “el tiempo no se tiene, se crea”. Exactamente, si antes no necesitabas hacer un espacio para este tratamiento, quiere decir que no está creado en tu rutina diaria y a veces sucede que decidimos crear ese tiempo, en una hora del día que estamos muy agotadas o que nos queda poco tiempo para otra actividad como sería cenar, dormir, familia… etc.   Por lo tanto, hay que ser realista y cambiar la rutina de hora.  Y me vais a decir algunas “es que no tengo otro momento”, pues bien, busquemos soluciones, sabiendo que ninguna será en principio buenísima en cuanto a comodidad, pero solo hay que pensar que se va a solucionar en muy poco tiempo y que podremos volver a nuestra zona de confort, por ejemplo. 1) levantarse media hora antes. 2) en la hora de la comida. 3) día sí, día no, quitando alguna actividad anterior. 4) trabajar menos rato entre semana y dedicar el sábado o domingo a una rutina larga. 5) en días de mucho trabajo y poco tiempo, hacer los deberes en la ducha y saliendo de ella, aprovechando para hidratar y poner los dilatadores y/o el vibrador de pie.

Sea lo que sea lo que elijas o pruebes, será un avance en tu tratamiento y seguramente tú misma podrás descubrir otros momentos que no he mencionado, pero que en tu caso particular, será el mejor de todos. En estos tiempos de confinamientos, algunas pacientes me han dicho que los han dedicado a trabajar en el entrenamiento y han podido avanzar mucho.  ¡No hay mal que por bien no venga!

.- Porque se te resiste el ultimo dilatador.  Hay kits de dilatadores que el salto del penúltimo al último, es bastante grande, así que busquemos soluciones intermedias, por ejemplo. Nos podemos fabricar una medida intermedia, con hortalizas (zanahoria, pepino, calabacín) tratándose de reducirlas al tamaño que necesitemos, u otras cosas como velas, por ejemplo, que ya las encontremos del tamaño adecuado.

Otra manera de vencer el último dilatador es 1) usando el vibrador antes, para relajar la zona. 2) excitándose o incluso llegar al orgasmo 3) utilizando el método pausa durante diez minutos.  Esto se refiere a dejar el dilatador puesto donde parece que no entra más, relajarse y en unos minutos volver a intentar la introducción. 4) usar hidratante interno vaginal 5) utilizar dilatador anal antes o mientras se entrena.

.-Porque continúas teniendo molestias (y ya no en la parte de debajo de la entrada) El entrenamiento puede dar sensaciones que no son fáciles de interpretar al principio, tales como deseos de orinar, molestias en la parte superior de la vagina, rugosidades que notas con el masaje con el dedo, dolor abdominal con dilatadores grandes y así podríamos enumerar algunas más. Lo correcto es informarte bien de tu síntoma y si no es significativo de patología, debes obviarlo y seguir entrenando, sin miedo. 

.-Porque te da miedo pasar a la acción, a la penetración. Algunas pacientes pueden ponerse perfectamente el dilatador más grande, pero les parece que no van a poder tener un coito.  Y ese miedo al fracaso, hace que se estanquen en un paso previo, sin atreverse a tomar la decisión.  Otras no tienen pareja y esa situación de que cabe el grande pero no se puede poner a la práctica, da la sensación de estancamiento.  Si fuera este el caso, lo mejor es entrenar por ejemplo una vez a la semana, más que nada para tener la tranquilidad de que si surge la ocasión, estemos seguras.

.- Porque has probado la penetración y te molesta o te ha costado.  Desde hace un tiempo, recomiendo 10 penetraciones a forma de aprendizaje.  Es lógico que el hecho de pasar de los dilatadores a una relación a dos, sea totalmente diferente.  Aquí también se mezclan factores emocionales como los deseos de satisfacer al otro, de no fracasar, todo ello mezclado con los nervios del momento y la falta de práctica.  Es como cuando una adolescente tiene su primera vez. Así que este método de 10 prácticas para situarse, funciona superbién.  La primera será para comprobar que puede entrar el pene sin molestias o con un mínimo de ellas (siempre explico que muchas veces las mujeres sin vaginismo pueden tener también molestias en la entrada) Y así poco a poco, buscando las posturas que gusten más, compenetrándose con la pareja, podremos avanzar y sentirnos cada vez más cómodas y seguras. Lo que sugiero es que no se le de tanta importancia a esos diez intentos, sino tomarlos como parte del entrenamiento.

Recuerda que si el pene de tu pareja es bastante grande, necesitarás entrenar con un dilatador  XXL. Así, que si fuera ese el motivo, no desesperes, hay solución

Otro paso intermedio sería, si tenemos pareja, inmiscuirlo en el entrenamiento anterior, es decir que ayude con los masajes haciéndolos él, introduciendo los dilatadores y haciendo cualquier cosa que ayude a avanzar. Si la pareja es una chica, sería lo mismo, encaminado todo a poderse poner en la vagina cualquier cosa que les guste a ambas.

.- Porque crees que no has avanzado y en cambio las mediciones de la dilatación han aumentado.  Con este paso me refiero a los tratamientos presenciales, en los que utilizo en las sesiones finales un aparato llamado Epi-no, para dilatar más la entrada de la vagina. Puede pasar que al llegar la paciente y preguntarle qué tal ha ido la semana, me responda que se nota estancada y es entonces cuando ante la evidencia del aumento en la medición, le demuestro que está mejor y que sigue avanzando.

En las semanas finales, no se tienen tantas pruebas de avances, al hacer el trabajo en casa, pero recuerda unas cuantas: 1) cada vez tardas menos en ponerte el dilatador 2) cada vez te molesta menos Y esto es un gran avance.

Si además vas anotando lo que haces en El Cuaderno de la Vaginista, podrás ver mejor tus avances, comprobando que, del primero al último día, han pasado muchas cosas. Esta guía, la entrego al principio del tratamiento, tanto sea online como presencial, para acompañar en el entrenamiento a todas las mujeres, de forma amena, interactiva y con ilustraciones, que la hacen fácil de leer y de entender.

Como verás, la mayoría de las veces que crees que no avanzas, no es otra cosa que los deseos que tienes de llegar al final, a tu objetivo, así que adelante, ve a por él, sin miedo y con ganas.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies