Cuando más de una paciente y más de dos, te hace la misma pregunta, hay que pensar que es importante llegar a la raíz de la cuestión.  Algo falla en el circuito informativo si se repite la incertidumbre.  Hace unos días recibí un mensaje, el cual os transcribo aquí literalmente:

“Logré mantener relaciones sexuales con mi pareja, pero ahora tengo el problemilla de que mediante la penetración no siento placer.  Hacemos preliminares antes del coito, pero no he conseguido tener placer durante la penetración.  Siempre tengo que usar un vibrador para el clítoris después de que el tenga placer, porque no llego al clímax”

Este tipo de planteamientos son consecuencia de una serie de creencias, basadas en informaciones con ciertas connotaciones culturales, sociales y sin duda alguna, con estigmas de género. Le tenemos que añadir también, la cultura del porno, la falta de educación sexual recibida en casa y en las aulas y el tabú que encierran los temas de sexualidad.

Es decir que podemos llegar a creer firmemente que:

  1. Siempre que una mujer tiene penetración, siente placer.
  2. Con la penetración, toda mujer llega al orgasmo.
  3. Que si no se cumple A y/o B, tenemos un problema.
  4. Que si al final nos atrevemos a buscar solución, no la vamos a encontrar.

Afortunadamente hoy en día contamos con una serie de “ayudas” como son las divertidas cenas con las amigas (aunque no de todas podemos fiarnos en cuanto a conocimientos sobre el tema) las reuniones de Tupper sex, y las series de televisión.  Masters of Sex, Sex Education, Unorthodox, My Husband won’t fit, entre otras, han aportado mucha luz en materia de sexualidad, tanta que muchas mujeres han aprendido a tener en cuenta esas partes de su cuerpo, a menudo olvidadas, como son la vulva, el clítoris y los labios vaginales.  Recientemente ha aparecido otra serie polaca que se llama Sexify.  Resulta interesante y divertido ver como una chica joven quiere investigar los orgasmos femeninos mediante una aplicación, que será su credencial en la universidad. De nuevo aparece el desconocimiento que también tiene la juventud sobre el tema, a pesar de que la mayoría tiene bastante actividad sexual. Queda muy bien reflejado el rechazo a este proyecto, por parte de los profesores veteranos, porque sin duda el tema les supera.  Incapaces de poder siquiera hablar y menos dialogar, me han recordado todas las luchas que, durante décadas, hemos tenido que librar las mujeres para reivindicar nuestros derechos de libertad. Pues como decíamos, estas series abren ventanas a la respuesta sexual femenina, al orgasmo femenino, que en este caso concreto de Sexify, será una Aplicación la que irá guiando a la pareja, para que consiga su objetivo.

Todo suma y todo resta, así que para mí, lo que está ayudando más a las mujeres a descubrir el mundo del sexo, son los sexólogos, la fisioterapia especializada, las series, la literatura erótica, los cursos de autoconocimiento sexual y el tantra, acompañado todo ello también por clases de yoga, de danza y meditación, ya que recibir enseñanzas físicas, educar las emociones y controlar el estrés, va a optimizar sin duda alguna la respuesta sexual. Pero lo que da más resultado, es la práctica.  Poder descubrir lo que nos gusta, así como los resortes mágicos que funcionan, es la mejor manera de crecer en sexualidad. La fisioterapia lo que hace en estos casos es aportar al cuerpo de la mujer, el bienestar necesario desde el punto de vista físico, para que pueda sentir placer, sin ningún tipo de molestias. Y de la misma manera que la fisioterapia debe tener en cuenta a los sexólogos, estos a su vez deberían también contar con la técnica física desde donde se garantiza un cuerpo en forma, capaz de optimizar la respuesta sexual.

Las parejas o mujeres después del vaginismo, pueden tener la idea de que con la penetración van a ver fuegos artificiales, por así decirlo y puede pasar que haya cierta decepción, sobre todo las primeras veces.  Es decir que hay una gran satisfacción por haberlo conseguido, pero no se observa una gran alegría en cuanto al placer que ha proporcionado en sí la penetración. Muchas mujeres me lo han consultado, con angustia: “No me ha gustado demasiado.  ¿Es normal que no sienta placer con ello?” Siempre les contesto que en primer lugar resulta difícil conseguir que algo que te ha dado dolor, pase a ser placentero en breve tiempo y que además la sexualidad, aunque no se haya tenido vaginismo, requiere práctica. ¡Se mejora con el tiempo! ¡De verdad! Que no viene dada así ya en la pubertad…

Me comentaba una paciente muy joven, este mismo domingo, que había llegado a la conclusión de que las chicas están convencidas de que obligatoriamente el coito es algo que debe salir a la perfección y encima dar placer. Y eso ya la primera vez. Todo proceso tiene un recorrido, un aprendizaje que va a mejorar los resultados sin duda, así que será la práctica la que nos dará un placer asegurado, sobre todo si no ponemos el peso en el mismo coito. En el porno, los gritos y sonidos de placer de la mujer, despistan mucho a las nuevas practicantes, las cuales creen de manera absoluta que están viendo un modelo real, sin duda, a imitar. Ya conocemos el poder de la publicidad, que nos hace desear una serie de productos y nos hace creer que sin ellos no podemos ser felices.  Pues con el porno sucede lo mismo, si se ve como referente después de un vaginismo. La frustración, al no poderse comparar con modelos que creen auténticos, angustia a muchas mujeres.  “A mí no me pasa. Yo no siento todas esas sensaciones”.  Los chicos tampoco están muy entrenados en proporcionar placer a las mujeres, y no les ayuda nada si encima ellas no saben demasiado lo que necesitan. No pongamos el peso del placer de una pareja, solo en uno de ellos. ¡No funcionará!

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