El entrenamiento del tratamiento del vaginismo, en su día a día, con los deberes en casa o en las sesiones presenciales, está sujeto a variaciones puntuales que son útiles de conocer.  Hay pacientes que van aprendiendo a conocer su cuerpo, por lo que entienden mejor los resultados del trabajo realizado. Las hay que lo que mejor descubren es que después de un día de mucho trabajo, caen rendidas en la cama y son incapaces de ponerse a entrenar.  Eso es muy obvio y lo suelen aceptar sin objeciones, ni sentimientos de culpabilidad.  Algo que también encajan del todo, para no trabajar en algún momento, es una situación emocional dolorosa, como por ejemplo la ruptura de la pareja. Son esos dos casos, muy claros, en los que se permiten hacer huelga en su entrenamiento.  Pero hay otras situaciones que, aun no siendo tan radicales, pueden entorpecer, enlentecer o variar los resultados, de manera que por un lado se tarda más entrenar o no se logra llegar a la altura del día anterior.

Vamos a enumerar unas cuantas situaciones, sujetas a momentos el ciclo.

.-Pocos días antes de la menstruación, debido a la inflamación, puede suceder que no entre el mismo dilatador del día anterior.  Esto suele frustrar mucho, incluso se puede pensar que se ha retrocedido en el tratamiento.  Solo hace falta conocer esta situación, trabajar en la medida que se pueda y tratarse con cariño. En un par de día pasará la molestia. Aprovechemos también para hablar de los días de la regla y decir que la gran mayoría de veces, se avanza mucho en dilatación cuando se menstrua.  Solo hay que tener en cuenta el descansar ese día cumbre de inflamación y después, aprovechar la hidratación de la propia regla para trabajar más fluidamente con los dilatadores.  Algunas mujeres no toleran la visión de la sangre, pero otras, con una buena gestión, lo admiten y aprovechan.

Con todo ello podemos ver que si un día cuesta repetir lo mismo del día anterior, con tranquilidad miremos el calendario, para comprobar si realmente la proximidad del periodo, es lo que nos está dificultando entrenar.

Los cambios hormonales también dificultan y los podemos notar durante el mes y son muy evidentes al llegar la menopausia.

Pero hay otros factores que también pueden dar la sensación de bloqueo, cuando en realidad necesitan solo atención y cambios.

.-Cuando haya más ardor de la cuenta, tanto en el masaje como en la dilatación, podemos hacer una revisión del flujo, por si viéramos grumos como de yogur, que nos indicarían una posible candidiasis.  En estos casos, es mejor hacer una analítica en urgencias por ejemplo, parar el entrenamiento mientras dura la medicación y reanudarlo en cuanto se pueda. Da mucho coraje parar por infección, pero lo mejor es aceptarlo como algo puntual, que nos ha enseñado a escuchar nuestro cuerpo y que seguro, hemos aprendido muchas cosas. No debemos olvidar la toma de probióticos para que no se repitan y se vuelvan recidivas.

Si la infección es de orina, se puede notar molestia más bien de dolor al querer introducir dilatadores o vibrador, acompañada de necesidad de orinar generalmente dolorosa. Diríamos lo mismo, esperar el efecto de la medicación, beber mucha agua y tomar probióticos.

En ambos casos será aconsejable desinfectar bien los utensilios, para que cuando se vuelvan a usar después de la infección, nos aseguremos de su higiene.

.-Un estreñimiento importante, con el intestino repleto de bolo fecal, puede ser la causa también  de muchas molestias en el entrenamiento. Recuerdo haber escuchado a alguien, que no tenía vaginismo, decir que cuando le sucedía esto, tenía más placer en la penetración porque sentía más presión.  De la misma manera, a alguien con vaginismo, le puede perjudicar.

.-Hay algún tipo de molestias en ocasiones, en el entrenamiento, que tienen que ver con el tipo de aceite hidratante o del lubricante que se está usando. Si se intuye que esta puede ser la causa de picor o ardor, podemos cambiarlos por otro tipo de aceite, por ejemplo, de almendras y el lubricante mejor que sea de gel al agua. Es decir, que no hay un retroceso en el entrenamiento, sino que debemos cambiar de productos y enseguida notaremos mejoría.

.-Puede ser que al llegar a utilizar dilatadores grandes, cueste la inserción más de la cuenta o también que se note dificultad a la hora de retirarlos. En estos casos es muy acertado utilizar un hidratante interno vaginal, que hidratará la mucosa de la vagina, permitiendo así un mejor entrenamiento. Y puede ayudar mucho también, tomar omegas o cápsulas de oleo vita.  

.-He comprobado en más de una ocasión que el material de los dilatadores puede ser el causante de no avanzar. Se puede cambiar y ver la diferencia.

.-Cuando una medida grande de dilatador se resiste, usar una intermedia es la solución. La podemos encontrar o bien la podemos fabricar.

Repasando veremos que cuando se dificulta una sesión de entrenamiento, puede ser debido al momento del ciclo mensual, a cambios hormonales, a infecciones, al estreñimiento, a nuestro estado anímico, al tipo de aceite que estemos utilizando, al material de los dilatadores,