Vamos a hablar del origen del vaginismo primario.

Cuando una mujer tiene vaginismo, siempre se pregunta por qué lo tiene. Hasta no hace mucho, se pensaba que la causa siempre era psicológica por lo que se buscaban recuerdos o situaciones que pudieran justificar tal trauma. Y si no los había, se pensaba en otras razones, consideradas de peso, que pudieran apoyar la teoría.  Vamos a analizar algunas, las más comunes quizás.

.-Familia muy religiosa

.-Madre severa con la integridad de las jóvenes

.-Fobias (no poder ponerse lentillas, no soportar cortarse las uñas…)

.-Repudiar el propio cuerpo (sentir asco de los propios fluidos o no poder mirarse los genitales en un espejo)

.-Ser muy controladora

Y así podríamos enumerar otras condiciones por las que se ha creído que alguien podría tener vaginismo, aparte de abusos o traumas y así considerar que era totalmente un problema psicológico. Creo que lo más impactante que escuché en una ocasión fue que una mujer me dijo que a pesar de haber tenido abusos, estaba convencida de que hubiera tenido vaginismo igualmente, aunque no hubiera tenido el trauma.

Son frases que he escuchado todos estos años de trayectoria profesional, dichas por mis pacientes en la primera sesión. ”Tengo vaginismo porqué…”Se da por sentado que cualquiera de estas razones es la causa de que la vagina esté estrecha, contracturada y que sienta dolor ante cualquier intento de abrirla. En ocasiones lo han escuchado de los labios de profesionales de la salud y en otras, lo han imaginado, en alguna de las largas conversaciones con ellas mismas, cuando se preguntaban por qué tenían vaginismo. Es curioso que siempre se piense en primer lugar que la mente lo causa y no que al cuerpo le faltan algunas condiciones para estar físicamente preparado y que además son muy fáciles y rápidas de solucionar. Si mejoramos el estado físico, solucionaremos el vaginismo.

Debemos de ser capaces de poner el foco de atención, en nuestro cuerpo, en la vulva y en la entrada de la vagina, para dedicarles toda nuestra atención y comprensión. Necesitan ser reconocidas como parte de nuestro cuerpo, a través de la visualización y del masaje, para conseguir que paulatinamente se relajen, llegando a cumplir su condición de máxima fluidez, consiguiendo así nuestro objetivo. Poder hacernos una revisión ginecológica, utilizar tampones y tener penetración, si es nuestro deseo.

Si quieres entrenar tu cuerpo, céntrate en ello, aparta los pensamientos que te molesten, que no te dejen avanzar y ves directa al horizonte, sin seguir el vuelo de la gaviota que se interpone.

Así que tienes vaginismo porque tu entrada de la vagina es muy estrecha y como nadie te enseño a dilatarla progresivamente, no tuviste la habilidad de abrirla. Es por eso que tienes este problema, solo por eso.

Todo lo demás, las fobias, la religión, tu cultura, tu ansiedad, tus miedos, no han ayudado, muy al contrario, pero no son la causa de tu vaginismo.  La prueba está en que una vez se consigue una vagina hidratada, dilatada y acostumbrada al masaje, el problema se acabó.

Te faltó ayuda en la adolescencia. Te faltó información. No supiste cómo hacerlo.

Afortunadamente, ahora sí lo sabes. Disfruta de lo fácil que es curarte del vaginismo.